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Draft en Biwenger: cómo funciona y cómo preparar el tuyo

Si tu liga arranca con draft, el día del draft es el día más importante de tu temporada: en un rato repartes casi toda tu plantilla y, a diferencia del mercado normal, no hay dinero con el que arreglar una mala elección. Esto es lo que conviene tener claro antes de sentarse.

¿Qué es el draft en Biwenger?

El draft es una forma alternativa de repartir los jugadores al empezar la liga. En lugar de que todos salgáis con un presupuesto y pujéis por quien queráis, los jugadores se reparten por turnos: te toca, eliges uno, y ese jugador desaparece para el resto. Cuando todos habéis completado la plantilla, la liga sigue con su mercado normal.

La diferencia de fondo con el mercado clásico es de qué te sirve tener razón. En un mercado con pujas, si valoras a un jugador más que los demás, puedes pagarlo y quedártelo. En un draft no puedes pagar de más: solo puedes elegirlo antes que el resto o quedarte sin él. Por eso el draft premia menos el dinero y más el orden en que colocas tus preferencias.

Aviso honesto: el draft y sus opciones dependen de cómo lo haya configurado el administrador de tu liga (número de rondas, tiempo por turno, si hay presupuesto posterior o no). Aquí va lo que es común a casi todas las configuraciones; para las reglas exactas, mirad la configuración de vuestra liga antes de empezar.

El orden de turnos: por qué el primero no siempre gana

Lo habitual es que el orden se sortee y que las rondas vayan alternando el sentido: si en la primera ronda eliges el primero, en la segunda eliges el último. Se le llama orden serpiente y existe justamente para compensar la ventaja de escoger antes.

La consecuencia práctica es que elegir de los primeros no es tan buena noticia como parece, y elegir de los últimos no es tan mala: quien va último en la primera ronda encadena dos elecciones seguidas entre la primera y la segunda. Si te toca al final, tu estrategia no es lamentarte, es apuntar a dos jugadores de nivel parecido y llevártelos de golpe.

Cómo se prepara un draft: por rondas, no por nombres

El error más repetido es llegar con una lista de diez cracks. No te va a servir: la mitad estarán cogidos cuando llegue tu turno y te quedarás improvisando con el reloj corriendo. Lo que funciona es una lista por rondas y por posición:

Y una regla que ahorra disgustos: por cada objetivo, ten anotado un sustituto de nivel parecido. Es lo único que evita que un turno de 60 segundos acabe en un fichaje impulsivo.

Los tres errores que se pagan todo el año

  1. Fichar por nombre y no por minutos. Un jugador enorme que va a rotar puntúa menos que uno normal que juega los 38 partidos. En fantasy, la titularidad es la primera condición; el talento viene después.
  2. Llenar el equipo de un solo club. Si tres de tus titulares son del mismo equipo, una mala tarde de ese equipo te hunde la jornada entera. El draft invita a esto porque vas eligiendo por gusto, no por reparto.
  3. Dejar la portería y la defensa para el final del todo. El portero sí puede esperar; los defensas no. Los defensas buenos y baratos vuelan en las rondas intermedias y luego no hay forma de arreglarlo, porque no hay mercado que valga.

Qué pasa después del draft

Que el draft termine no significa que la plantilla esté cerrada. A partir de ahí la liga funciona con su mercado habitual, así que todo lo que vale para una liga normal vuelve a valer: los precios se mueven, hay jugadores que suben y otros que se desploman, y las cláusulas empiezan a ser un problema.

Dos cosas para el día después. Primera: mira qué jugadores tuyos están baratos de cláusula, porque en las ligas con draft es habitual que alguien intente arreglar por clausulazo lo que no consiguió eligiendo; puedes calcularlo en la calculadora de cláusulas. Segunda: no vendas en caliente al que eligiste pronto y arrancó mal, que es la tentación clásica de las tres primeras jornadas —conviene leer antes cuándo vender en Biwenger.

Si tu liga no es de draft y arrancáis con presupuesto y pujas, lo que necesitas es la otra guía: cómo montar tu plantilla desde cero, y la calculadora de presupuesto para no quedarte sin caja a mitad de plantilla. Y si algún término se te escapa, está el glosario de la liga.

Esto, aplicado a tu liga, cada mañana

El Ojeador hace estos cruces por ti con los datos reales de tu liga y te manda el informe a Telegram: chollos de la jornada, clausulazos que puedes pagar, a quién vender y tu once óptimo.

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre un draft y el mercado normal de Biwenger?

En el mercado normal todos empezáis con presupuesto y pujáis a sobre cerrado por los jugadores libres, así que quien más valora a un jugador puede pagarlo. En el draft se reparte por turnos y no se puede pagar de más: o lo eliges antes que los demás, o te quedas sin él. Terminado el draft, la liga continúa con su mercado habitual.

¿Es mejor elegir el primero en el draft?

Menos de lo que parece. Lo habitual es que el orden se invierta en cada ronda —orden serpiente—, así que quien elige primero en la ronda 1 elige último en la ronda 2. El que va al final encadena dos elecciones seguidas, y eso compensa buena parte de la desventaja.

¿Cómo me preparo para un draft?

Con una lista por rondas y por posición, no con diez nombres de cracks: la mitad estarán cogidos cuando te toque. Anota para cada objetivo un sustituto de nivel parecido, prioriza minutos garantizados sobre nombre, y no gastes una elección alta en portero, que es la posición donde menos se nota la diferencia.

¿En qué ronda hay que coger portero?

En las últimas. La distancia entre el mejor portero de la liga y uno correcto es mucho más pequeña que en cualquier otra posición, así que una elección alta gastada ahí es una elección desperdiciada. Los defensas, en cambio, sí conviene cogerlos en rondas intermedias, porque los baratos de equipos que encajan poco se agotan pronto.

Más guías en la guía de Biwenger.